lunes, 3 de diciembre de 2012

Cappa: "Estoy orgulloso de que Huracán sea mi casa"



Foto de Crítica de la Argentina.


A horas de haber presenciado la victoria de Huracán por 1 a 0 sobre Ferro en el Tomás A. Ducó, donde fue ovacionado por el público quemero, Ángel Cappa recordó con emoción su paso por el club y comentó lo que significó para él la vuelta a su "casa". Además, analizó su paso por Perú y el presente del fútbol argentino.

Se desvinculó recientemente de San Martín de Porres (Perú), ¿qué análisis puede hacer de su paso por ese club?

Me dejó buenas sensaciones porque pudimos armar un equipo independiente, que jugaba bien y logramos promocionar jugadores jóvenes que son muy interesantes. Además, han llevado cinco jugadores a la Selección peruana. Con respecto a los números, que es por lo que la gente siempre pregunta, ganamos 9 partidos, empatamos 7 y perdimos 6. Cuando tomamos San Martín, estaba en el puesto 13 y terminamos octavos. Todo estaba dentro de lo previsto en la primer etapa. Lo siguiente era hacer un diagnóstico del equipo, renovar el plantel con jugadores que se tenían que ir y otros que debían reemplazarlos. Pero ahí se terminó la relación porque los dirigentes, a través de su secretario técnico, me hicieron saber que no pensaban contar con el mismo presupuesto y que de hecho analizaban bajarlo. Por lo tanto, ellos cambiaron, con todo derecho, su opinión y objetivo y yo con todo derecho también, no cambié mi plan inicial y por eso me fui.

¿Le dejó sabor a poco el hecho de que se haya terminado tan rápidamente el proyecto que tenía?

Si, porque es otra ilusión que se pierde. Yo tenía una ilusión muy grande porque el equipo empezaba a jugar bien y había una excelente relación con todos los jugadores. Es como si vos plantás una semillita, que comienza a aparecer apenitas la flor y la pisás. Pero así es la vida: se van muriendo ilusiones y van naciendo otras.

Volvió a dirigir el fútbol peruano tras 10 años ¿prefiere dirigir en un fútbol que ya conoce o podría sumarse a una experiencia exótica como lo fue trabajar en Sudáfrica?

Son experiencias que me van enriqueciendo. Yo quería conocer el fútbol africano desde adentro, quería saber cómo era y lo hice. También pude trabajar con jugadores peruanos y mexicanos. Es decir, voy sumando experiencia y sintiéndome bien al aprender cosas nuevas y viviendo ésta profesión que es más o menos como la vida misma: hay momentos que son felices y otros que son no tan felices. ¿Si se juega como se vive? Creo que cuando uno resume algo a una frase, aleja muchos matices que a veces son importantes.

¿Cómo tomó el recibimiento de la gente, que se puso de pie para ovacionarlo cuando advirtió su presencia?

El recibimiento en el Ducó lo tomé con mucha emoción. Yo recibo afecto de los hinchas de Huracán en forma desmedida. Me siento orgulloso y feliz de saber que ése es mi lugar y tengo una casa a la cual puedo volver y que cada vez que lo haga, me van a recibir bien. La gente me hizo hincha de Huracán, pero no solamente por la campaña que hicimos en cuanto a números, sino porque cada partido que vivimos, lo vivimos con tal alegría, ilusión y emoción que se creó un vínculo muy fuerte. 

Si el Clausura 2009 no se hubiera desarrollado de esa manera, ¿cree que la relación hubiera sido tan afectuosa?

Estoy convencido de que si hubiéramos hecho la misma campaña jugando de otra manera, no se hubiera establecido éste vínculo tan fuerte que hay entre los hinchas de Huracán y yo, y viceversa. Por eso lo vivo con mucha alegría y orgullo el hecho de poder decir: "ésta es mi casa".

Hasta el día de hoy, se habla del Huracán del '73 ¿toma dimensión de que puede suceder lo mismo con el "Huracán de Cappa" y puede seguir reconociéndoselo dentro de, por ejemplo, 30 años?

Nunca lo pensé y supongo que no... Treinta años es mucho tiempo, aunque Gardel haya dicho que veinte años no son nada, 30 sí ya es algo (entre risas). Yo no pienso en 30 años, pienso en que todavía la gente que lo ha vivido lo sigue recordando. De aquí a 30 años vaya uno a saber lo que puede ocurrir... A lo mejor, Huracán sale campeón 10 veces jugando mejor que aquél equipo.

Luego del partido, Llop manifestó que usted tuvo un lindo gesto al acercarse al vestuario a saludar y felicitar al plantel ¿Qué pudo hablar con el Chocho?

Pude hablar poco con él, porque se vivía un clima de mucha euforia en el vestuario. Lo felicité y le deseé, como hincha, que Huracán siga ganando. Pude ver algunos partidos desde Perú, porque no siempre coincidían los horarios o no los pasaban, aunque siempre me entero de cómo le va a Huracán, y sé que salió de un momento muy complicado. Yo creo que si gana un par de partidos más, habrá que mirar para arriba y eso sería muy importante para todos nosotros.

Algunos hinchas de Huracán le reprochan que haya tomado partido en la previa de las elecciones del 2009, ¿por qué lo hizo?

En el momento en que me preguntaron dije lo que sentía. Yo soy un tipo agradecido. A mí me trajo Babington con la oposición de gran parte de la comisión directiva y de mucha gente, que por lo que leía, no me quería. Entonces yo le tengo que agradecer toda la vida eso, porque me hizo vivir lo más bonito que viví en el fútbol, que fue en Huracán. Por lealtad, lo hubiera hecho por cualquiera que me hubiera llevado a Huracán. Creo que es una lealtad elemental. Más allá de la opinión que yo pueda tener de su gestión, él fue el que me trajo. Si me hubiera llevado "Jack el destripador", hubiera dicho lo mismo por lealtad. Eso me lo enseñaron y lo aprendí en el barrio.

Noto cierto ensañamiento no sólo por parte de la gente, sino también de algunos medios de comunicación, contra usted o la ideología que defiende. Mientras estuvo en San Martín, la única noticia que llegó a medios argentinos fue la posibilidad de descender que tuvieron por no haberse presentado a jugar, mientras que ni siquiera se mencionó que lucharon por un lugar en la Copa Sudamericana hasta la última fecha.

A ésta altura de mi vida me importa muy poco. En realidad no me interesa para nada. Lo que importa son los jugadores y la gente. Eso sí que me importa. Todo lo demás me importa un 'pepino'. No tengo por qué pretender que toda la gente esté conmigo o le parezca bien lo que yo hago o pienso. Pero a veces el periodismo está influenciado por intereses muy claros. Por eso hace mucho que no me importa. Además, hay dos o tres cobardes que hablan permanentemente a través de un micrófono de cuestiones personales... Entonces, ¿qué se puede hacer contra eso? Nada. Es una cobardía que en otro tiempo hubiera sido totalmente asquerosa y hoy se toma con total naturalidad. Pero ¿qué periodista, por más que diga cualquier cosa, puede equipararse a lo que viví en el partido de Huracán?

No hace mucho tiempo manifestó algo similar en la revista española Líbero, ¿quiere decir que es algo que afecta al periodismo a nivel mundial?

Grandes corporaciones son dueños de los medios de comunicación. Están metidos bancos y grandes empresas que dejan evidencia que tienen interés económico. El periodismo ha dejado de ser algo que informa y tiene opinión libre. El periodista informa y opina sobre lo que le interesa a los dueños de la empresa, de cualquier tendencia que sea. Hace mucho tiempo que el periodismo dejó de tener una opinión objetiva. Lo mismo ocurre en el fútbol, donde están mezclados intereses que todos conocemos. Hay empresarios, tipos que venden jugadores o meten técnicos... Todo eso también está metido en el periodismo deportivo. Entonces, como yo lo conozco, ¿cómo va a afectarme?

¿Cómo se puede convivir en un fútbol tan cortoplazista como el argentino?

Lo que se vive hoy en día en el fútbol argentino es ridículo y demencial. Así se juega al fútbol después... La mayoría de los partidos son espantosos. Me dijeron que el otro día una radio, creo que fue la Mitre, transmitía la final de la Supercopa entre Boca y Arsenal hasta que el periodista dijo: "no puedo seguir relatando esto. Es un desastre" y prefirió poner música. Sin dudas eso fue algo histórico. El tipo vio que éso no tenía nada que ver con el fútbol, puso música y se terminó la historia. En el momento de los penales, volvió a transmitir porque era la definición, pero con total indiferencia por lo que estaba ocurriendo adentro de la cancha. Era tan malo que simplemente decía: "patea Fulano... gol". 

Son pocos los periodistas que critican el nivel de juego actual...

Uno lee los periódicos y pese a que los partidos son horribles, elogian al que gana porque hay que vender. Empiezan a hablar de la gente y de que el equipo no fue brillante, en un eufemismo ridículo. Para decir que fue espantoso, dicen "no fue brillante". Entonces el periodismo está en el negocio. Nada más que en lugar de vender calzoncillos, vende ésto.

¿Cambió mucho el periodismo en las últimas décadas?

Hay una decadencia muy grande en el periodismo. Antes uno leía a Panzeri, "Borocotó", Fontanarrosa... y ahora está, por ejemplo, Elio Rossi comentando y se nota que hay una diferencia enorme. Es decir, vos leés el Olé y no podés creer lo mal escrito que está ¡Parece que lo escriben chicos de la escuela primaria! Pero no le importa ni a ellos ni a los que leen. Entonces hay una gran decadencia cultural. No solamente con respecto al concepto del fútbol, que tampoco les importa. Si ganó, ya está y si perdió, está mal. Boca jugó siempre igual, pero mientras ganaba, Falcioni hasta lindo era. Cuando perdió, todo era un desastre y ahora que empezó a ganar otra vez, ya empiezan a darse vuelta nuevamente. No se sabe si es bueno o malo, hay que ver los próximos partidos... Es un espanto, un escándalo. Es tan evidente que uno dice "bueno, ¿para qué voy a leer ésto?" 

Sin embargo, todavía vemos, como decía Panzeri, que nada levanta al público como un caño o una buena gambeta.

La promesa de felicidad, como dicen que es el arte. Cuando uno ve al Barcelona, lo ve pensando en todo lo que puede hacer el Barcelona. En cambio cuando uno ve al Real Madrid, uno piensa "puede ganar". El Madrid gana porque tiene jugadores para hacerlo, pero nunca va a generar lo que genera el Barcelona o la Selección española. Ni parecido. Ellos generan felicidad interna, hacen que uno disfrute. Eso lo generan únicamente los que juegan bien al fútbol.

El hincha acompaña al equipo pese a que el nivel del mismo no sea bueno ¿La incondicionalidad se transforma en un problema?

Eso es relativo. Lo que nosotros vivimos con Huracán, fue un robo. Nos robaron el campeonato porque sabían que no nos podían ganar. Fue una maniobra que realizaron. Pero al margen de eso, la gente vivía cada partido con la emoción a flor de piel. Emoción por el juego. Si nosotros hubiéramos hecho la misma campaña, pero no hubiéramos jugado de la misma manera, hubiera sido difícil que la gente me recibiera de la misma forma. Me reciben de esa manera y me siguen queriendo, y yo a ellos, por cómo jugaba y lo que generaba ese equipo. Yo también aguantaba en el banco para no llorar. La gente lloraba en las tribunas y yo también tenía ganas de hacerlo... Todo eso también es importante y Huracán lo demostró. Creo que hubo toda una maniobra para que no fuéramos campeones porque era imponer eso, en contra de la corriente, y decir: "pará. Ésto también lo disfruta la gente, lo valora. No es solamente ganar". Porque si el equipo juega bien, la gente se emociona y vive de esa emoción. Cuando nosotros perdimos contra Independiente en cancha de Huracán, haciendo un gran partido, la gente terminó ovacionando al equipo. Entonces a todos esos mamarrachos que dicen que lo único que vale es ganar, la realidad les daba un cachetazo y no lo soportaban.

Al enterarme de su renuncia a la San Martín, y teniendo en cuenta que en Huracán está trabajando Llop, me pregunté si no sería una buena posibilidad que se lo contratara a usted como manager, para que pueda realizar un proyecto a largo plazo que abarque tanto el fútbol juvenil como profesional.

Todavía me gusta estar en la cancha con la pelota y los jugadores entrenando, viviendo esa emoción que significa tener la posibilidad de dirigir un equipo que juegue bien. Todavía me interesa eso mucho más que cualquier otra cosa. Además, no sé si serviría para lo otro... Todavía me gusta entrenar, estar ahí. Me siento pleno y mucho mejor entrenador cada año que pasa... Me siento yo, no sé si es verdad (entre risas).

3 comentarios:

  1. Buenísima la nota, Brian !!! Y muy emocionantes las palabras de Angel, que expresan el amor que siente por Huracán, su casa !!!

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  2. Siempre es bueno leer y que se entable una resonancia verbal como la que hiciste. Un ida y vuelta sin compromiso a la mentira y siendo leal al sentimiento.
    gracias a vos Brian y a Cappa por su lealtad.

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